sábado, 15 de mayo de 2021

Letra E

 

 Para Ernest el  día comienza cuando el sol supera la altura de los ligustros. El joven le  dedica unas cuantas horas a la huerta hogareña, quedó a cargo de atenderla  porque  sus padres abordaron un barco  en un viaje de placer.

Luego de la siesta, camina por el bosque,  en el rostro se le dibuja un sesgo de angustia, la  plaga de langostas arrasó los  cultivos de maíz.

Llegando al arroyo busca  el cobijo  de la choza que  prolijamente construyó junto a su hermana Esther. Al abrir la puerta armada con ramas y sogas, lo sorprende el  aroma a palo santo y se dispone a redactar sobre un tronco raído, 

En este  sitio , lleno de luz natural, con el techo corredizo de paja. Ernest halla  el bálsamo contenedor a  sus arranques de furia,  encuentra la serenidad necesaria, cuando más tranquilo está, fluyen de su mente frases congruentes.

Pasa largas horas creando, hace pelotitas con las  hojas de papel cuando no le gusta lo que escribe,  pero sigue hasta encontrarle  el rumbo a sus palabras. Al sentirse acalorado se da un chapuzón en las aguas cristalinas montañosas, toma este torrente como un regalo de la naturaleza.   

Está muy ansioso, le encomendó a su  padre que le acerque con los poemas a la  reconocida empresa Bennet Hnos . Ernest como tantos otros escritores  y escritoras novatos   ahora   se sienten más protegidos al hacer conocer sus obras. Desde el  10 de abril de 1710 el parlamento Británico por iniciativa de la reina Anna Estuardo, promulgó la ley de propiedad intelectual, regulando legalmente los derechos del autor.

Esther, en una tardecita de verano  le   sugirió a su hermano  escribir lo que se le ocurra con cierta  coherencia y utilizando  solamente la vocal E . Ernest, aceptó la propuesta y antes de  dirigirse a la choza  tomó un baño en las frescas corrientes. Reposó sobre las rocas , cuando estaba seco ingresó a su  espacio creativo  y al cabo de unos minutos le dio forma a lo siguiente:

 En que brete me entrevere

 brevemente ejercerles

este excelente menester.

 En vez de tener estrés

 me prende reverdecer

 ser rebelde, defenderme

 del demente que pretende repelerme.

Incluyó estos versos entre los  poemas entregados a la imprenta, cree en la sensatez del señor Edberg Bennet, un viejo conocido de su padre. Ernest sueña con tener su primer libro y con el tiempo poder  abrir una biblioteca pública.   .

Al cabo de unos meses se dirigió al correo, lo estaba esperando la despeinada  vieja Eiren con  una inmensa encomienda. Su  nombre resaltaba  en las tapas punzó, emocionado tomó un libro  y fue ojeándolo , sonriente  vio que  estaba  incluido el de la letra  E.

Con el dinero  obtenido por   la venta de los ejemplares y  recibiendo la ayuda del municipio, Ernest consiguió comprar   una antigua propiedad  en desuso. Convocó a albañiles y pintores, a sus amigos  les pidió que  acerquen materiales  escolares y así  la fue dando forma.

El día del aniversario del pueblo fue  elegido para su apertura, Ernest descubrió una frase de su autoría escrita en  el frente  “Leer embellece el ser “, Esther  la leía  en voz alta   mientras entraban las familias con sus donaciones.

O.A.B.      

                                           



 

 

 

Verocchio

 

Estudiando  hace un intervalo, descansa  mirando a  la luna  asomándose  entre los nubarrones. Extraña  aquellas madrugadas cuando resaltaba párrafos acompañado por  los lavados  mates   de Lucia.

 Para despejarse Esteban  lee de nuevo   la carta . Su hermana lucía   le escribió desde Venecia  diciéndole que le es muy difícil conseguir empleo estable. Esta angustiada ,  el dinero guardado en la lata de yerba  lo destina al alquiler y a  comer . Teme que a fin de mes cuando termine la beca, tenga que dejar de concurrir a la academia  para seguir perfeccionándose.

Lucia  resultó  ser la ganadora en el  certamen provincial  para escultores  principiantes. Estaba feliz cuando el gobernador le entregó el premio. Su sueño de poder vivir de lo que le gusta era posible.

Entre bostezos a Esteban  le aparecen imágenes pueriles , se complacía viéndola   amasar  plastilina para  moldear   figuras, luego lucia las   acomodaba   en  repisas  decorando su pequeña  habitación. Cuando el  le preguntaba a quien se quería  parecer , ella sin dudar  le decía a Verocchio y afirmaba ¡ el maestro de Leonardo Da Vinci!

 Esteban sonríe  ante el pedido de perdón por la letra chueca. Lucía le escribió   bajo  la atenta mirada de su  gondolero amigo. Un manso oleaje mecía el lento remar de Adriano mientras ella   le  contaba en cursiva casi ilegible  que se animó a  bailar chacareras y zambas   acompañando a  compatriotas  callejeros 

Abre bien los ojos cuando lucia  le comenta que los fines de semana atiende  las mesas en un pequeño restaurant familiar.  Esteban se sorprende gratamente  al enterarse que  amasó  fettuccine. Socarronamente susurra "pensar que en casa no  hacía ni un pancho".  Al cierre, antes de baldearlo ,   Don Humberto la invitó a compartir  la  mesa   junto  a su esposa Carmela.   

A pesar de las penurias por las que atraviesa, Lucía le dice que no pierde la esperanza de tomar el tren a Florencia, allí  donde nació Verocchio en 1435.Tiene  todo planeado, su maestra le dijo que conozca  la iglesia de Orsamichele donde se encuentra una de las  creaciones  de Verocchio en bronce “Cristo y Santo Tomás”.

 Atentamente  nota la ilusión de Lucia por  visitar   la galería Uffizi donde es exhibido el óleo Bautismo de Cristo , Verocchio lo pintó con la colaboración de su alumno Da Vinci.

 Casi al final Lucía   le hace saber que Pistoia es otra ciudad por conocer, ansía estar  en su catedral y  gozar viendo  " Virgen Con Niños y Santos".

Esteban prende la radio  y alcanza a escuchar al sordo Gancé entonando  :"Por eso te aconsejo que vayas a misa, todos los domingos, todos los domingos "sobre la  mesa entre apuntes   se  va durmiendo. 

Con el canto  de los pájaros y el sol despabilándolo cree  haber encontrado la excusa perfecta para acompañarla personalmente y  contenerla..

 Entonces sin lavarse la cara  escribe: Querida hermana, decidí  viajar y estar con vos, en cuanto   pueda  saco un pasaje, no me aflojes, nos vemos pronto.

O.A.B.


N del A.

El sordo Gancé: Maestro pianista  que ameniza" La Venganza será Terrible" el programa de Alejandro Dolina. 

 

 

 

 

 

 

 

 

.

 

 


 [ob1]

lunes, 10 de mayo de 2021

Rosa Roja

 

Toma la taza de sopa

agregándole pan duro,

es invierno, prematuro,

y un  saco  lo  arropa. 

Navegaba por  Europa

en ese buque  anclado.

Su gran amor, fiel aliado,

extraña la algarabía

cuando del puerto se olía

el aroma a   pescado.


Lucio, sin mostrar enojo,

sentado  pide  limosna,

a cambio lee con sorna

rimas con un  solo ojo.

No crea que  es   antojo,

ya no tiene el  derecho,

el  Luis,  lo dejó  maltrecho,

también unos  dientes perdió.

Al celoso, lo  sacudió,

y huyó del vil  acecho. 


La  sala  lucía   cubierta.

Cortés,  una rosa  llevó,

romántico la elevó 

dejándola boquiabierta.

Furioso pasó  la puerta

el novio de la   corista.

Lucio  levantó su vista

y recibió  la   golpiza

pero de forma huidiza

zafó  cual ilusionista.

 

 Y al cercano hospital

logró entrar como pudo,

el joven doctor forzudo

lo levantó cual  un cristal.

Quedó en posición fetal  

con  marcado deterioro,

deliró por su tesoro,

no soltó la rosa  roja,

clamó por su  pelirroja,

novia del Luis, la del coro .

O.A.B.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 8 de mayo de 2021

Olaudah de África

 

Sufriendo constantes atropellos y hacinamientos Olaudah Equiano  vivió  gran parte  de la niñez.

 Fue secuestrado  de su vivienda junto a una hermana, en  ese fatal  momento  el resto de la familia estaba   trabajando.

Bajo custodia caminaron largas jornadas desprovistos de agua y comida, luego fueron  separados.

El  primer dueño,  le encomienda tareas de campo  junto a  hombres con su mismo  color de piel  , alimentando animales  comete el error  de matar a  una gallina, inesperadamente no sufre castigo, la cocinera lo defiende. En la estancia  está contento,  pero al  poco tiempo tras la  muerte de  su única hija  el hacendado decide venderlos.

Un nuevo periplo padeciendo el maltrato  en la bodega de un  barco  lo llevó a encontrarse con su hermana, las habitaciones estaban  llena de esclavos, al reconocerla se abrazaron emocionados, pero  a la brevedad los vuelven a separar.  

Cuando lo compra  el teniente  Pascal  termina para Olaudah una travesía horrorosa, salvo en los   días que habitó la casa de un comerciante en donde comió verdaderos manjares  y  fue  contenido, el resto los sufrió   navegando en condiciones inhumanas. Con Pascal recibe un trato digno.

 A su  cargo  participó en la Guerra de los siete años, aprendió a leer, a escribir,  perfeccionándose también en la navegación y el combate. En el año 1759 Pascal lo bautizó en la iglesia St Margaret de Londres con el nombre de Gustavo Vasa.

Vasa pensó que Pascal finalmente  lo liberaría,   inesperadamente, vuelve a ser vendido al capitán Dorian.  Disfruta del mar,  también allí   es  valorado por la tripulación.  A pesar de suplicarle a  Dorian de permanecer con él,   este desoyéndolo, lo vende al comerciante cuáquero Robert King.

King, en Filadelfia,  logra  inscribirlo en una escuela donde aprende aritmética. En los años siguientes colabora en las tareas contables siendo remunerado, pudiendo al fin contar con dinero propio.

 Deseoso de cubrir el precio de su anhelada  libertad, recurre a varias  personas  conocidas buscando incrementar  sus ahorros. Así, por recomendación de una mesera,  llega a conocer  al señor Smith,  un ricachón  sin herederos, que escuchando  su  estremecedora historia se conmueve y   le  regala 40 libras. Sin encontrar palabras  ante esa generosa   acción, Vasa estrechándole la mano, le promete  que en cuanto tenga su autobiografía escrita le alcanzaría  un ejemplar.

Olaudah, soñaba con poder contar  lo vivido  en  esos  nefastos años.

Con el dinero  en su poder le habla a King, al  comienzo lo escucha  sorprendido,  luego, acepta la suma y decide  acompañarlo a registrar su libertad.

Es su día de fiesta, 11 de julio de 1766.Cenando solo,  goza al abrir el  sobre y ver la ansiada carta certificando el fin de su esclavitud .Decide viajar a Londres.

 En su propia casa, medita: Ya no  sentiré  miedo al ser humillado por el único animal con capacidad de odiar, el hombre.

Después de desayunar, reposa. Por la ventana   percibe a  una jovencita   regando sus rosales.

Cruza  la calle  y saluda:

— Buenos días— me llamo Olaudah  

—Buen  día, ¿Cómo está el  nuevo vecino?

— Muy bien — por fin logré  ser un hombre libre.

—Mi nombre es Adele— pase un momento y cuénteme.  

Adele lo escucha  atentamente, luego  se ofrece a tocar el piano.

Olaudah, sin interrumpir, añora a las danzas de sus ancestros en Igbo, África, donde nació en 1745.

  

Finalizando, Adele sugiere: —  ¿Por qué  no  hace conocer su experiencia de vida?

—Si lo tengo pensado, voy a escribir mi libro y cuando esté listo   lo primero que hago es acercárselo  al señor Smith.

— ¿Quién es el ese hombre?

— El   que colaboró de manera desinteresada para que sea libre.         

— Si, claro,  anímese, tuvo la dicha de aprender a leer y  a escribir, compró su libertad, es una historia de superación— ¡vamos cuéntela!

Exaltado por esas palabras, Olaudah  envía  una misiva al movimiento abolicionista de la esclavitud “hijos del África”, consiguiendo el apoyo de Thomas Clarkson, uno de sus principales miembros. Logra  Publicarlo,  en el  año 1789, siendo el primer esclavo africano escritor en contar sus memorias.

Disfrutando del éxito en las ventas, cumple la promesa y viaja para entregarle  un ejemplar al   señor Smith, llega a su domicilio y se sorprende  al ver el  abandono  reinante.

Apesadumbrado, escucha  pasos, una dama se acerca — ¿busca a Smith caballero?

—Si  madame.

—Lamento   decirle   ,el señor está muy enfermo, hace meses que  lo llevaron al hospital.

Gentilmente, se ofrece a acompañarlo. Nombrándolo , reciben la triste noticia de que Smith transita sus últimas horas, Olaudah ruega poder  estar unos minutos a su lado, las enfermeras  lo complacen sorprendidas ya que  desde que se internó nadie  lo ha visitado.

Permanece sentado  mirándolo   en  silencio. Luego le acerca agua, logra que beba apenas un sorbo.

Comienza leyendo  — Yo, Olaudah Equiano…  Nota que el señor Smith acaricia su regazo,   deja caer el  libro y llora desconsoladamente.

O.A.B.

N. del A. 

Olaudah en el año 1792 se casa con la joven británica blanca Susan Cullen. Son padres de dos niñas. Enviuda muy pronto en el año1796. El fallece el 31 de marzo de 1797. A los pocos años muere la hija mayor. Joanna su hermana queda como única heredera. Lamentablemente nadie le supo decir  donde se encuentra la sepultura  de su padre.  

La imagen pertenece al sitio amazon.es       

 


 

lunes, 3 de mayo de 2021

Indignas Despedidas

 

Rosa deja la pileta limpia, recoge hasta el más ínfimo cabello al terminar de armar sus largas trenzas.

Esta triste. Mas temprano le avisaron del regimiento que el Tincho Medina habia muerto. Estaba a bordo del crucero General Belgrano y su cuerpo desapareció en las frías aguas tras el cobarde bombardeo . Ella  sabía que era una locura demencial esa  guerra pero está orgullosa de su novio, al quedarse sola  decide irse muy lejos de Open Door . 

El asomar del sol entre los cedros  la sorprende  sentada en el umbral,  recuerda al  risueño Tincho disfrazado de payaso en los corsos de la ciudad. Tomándose su tiempo, recorre unas cuadras hasta la  ruta 6, en la banquina  hace señas ansiosa por desaparecer lo mas pronto posible. Al buen rato va deteniendo su  serena marcha un despintado Opel K 180. Despacio Rosa  se  acerca  y una dama al volante   de manera cordial  la saluda.

—Buenos días, soy  Matilde. -- ¿A dónde se dirige?

— Me llamo Rosa.-- A cualquier lado  que me aleje de aca. 

—Voy hacia el sur, hasta   Thames.

— Esta bien ¿puedo acompañarla?  

—Suba, por favor.

Rosa expone los  motivos del viaje, Matilde escucha  sin interrumpir.

Transcurridas unas horas  deciden descansar. Ingresan a “El Aljibe”  un acogedor almacén  de campo.  Se sorprenden con el crepitar de la grasa cliente  y solicitan cuatro empanadas. Piden permiso para el primordial uso de los sanitarios, luego de asearse reposan debajo de un umbroso ombú.  Rosa  toma  de a  sorbitos el gélido porrón ,  la conductora mostrando responsabilidad prefiere acompañarlas con una  Tónica.

Matilde es una  enamorada de su profesión y  cuenta que se traslada  para ocupar  el cargo de odontóloga en los centros de atención pública del distrito. 

— ¿Cómo me dijo que se llamaba el lugar adonde nos dirigimos? Insiste  Rosa.

Thames, Su nombre rinde  homenaje  a  José Ignacio Thames.  Sacerdote tucumano y diputado.  Participó  en el congreso donde se aprobó y  firmó el acta de nuestra independencia el 9 de julio de 1816.

-¿Lo estudió? 

-No, siento interés por la toponimia de los lugares que visito. De paso aprendo que nunca está de más.

¿ Vamos yendo?, sugirió Matilde.

El cielo presagiaba tormenta. A los pocos kilómetros llovía copiosamente. Aminoran  la velocidad  ante la presencia de un caballo que trotaba  arrastrando  un desarticulado carro con fardos de pasto. Rosa, atenta a los movimientos del extraordinario transporte, nota que el paisano extiende su mano derecha antes del siguiente cruce,  a los pocos metros se  adentra en la huella  hacia  un ranchito lejano.

--Cuénteme algo más de ese tal Thames. Sugiere Rosa.

--Recuerdo que falleció el 9 de febrero del 1832. Lo tengo presente porque  mi padre cumplía años ese día y el 832 es mi número preferido en la quiniela.

--El mío era el 17.... Pero a partir de ayer es el 05 , espero  mi mascota me traiga suerte. 

--¡Esto no me lo va a creer Rosa ! Nadie  puede  visitar  su sepultura porque por  desinterés  o  negligencia construyeron sobre ella  la actual  catedral tucumana  y  una playa de estacionamiento…

Rosa permaneció en silencio…se dio cuenta que como los descendientes de Thames tampoco encontrará el lugar del descanso eterno de su amado Tincho Medina.

Diferentes situaciones, profanados homenajes, indignas despedidas.   

O.A.B.

  

 




 



jueves, 29 de abril de 2021

Buen Gesto

 

Yendo a jugar con  alegría, Alejo se queda esperando en la esquina.

Prefiere caminar un poco y no sentarse en  el umbral,   teme que la nonna  conozca a su novia espiando tras las cortinas.

La nonna Amelia, alcanzo al despedirlo  a darle un chaleco. — tomá nene… mirá que a la noche  refresca.

Alejo es el  base titular  del equipo. Estela lo acompaña siempre,  se conmueve al verlo embocar  triples y  disputar  cada pelota como si fuera la última.

 Estela está en todos los detalles, con el transcurrir de los partidos ella  notaba  cada vez mas  rota a su zapatilla izquierda. Sabe que la plata en la casa de Alejo alcanza  para comer solamente, por eso el día de su  cumpleaños le regaló un par nuevo.

Entre  Cocas y panchos   repasan jugadas,   la charla es amenizada por  la música que llega a través de los casetes.

Ovidio  el buffetero  es  fanático de Charly, con  Sui Generis les taladra el cerebro. Cada tanto  lee delante de las mesitas algunas  letras  que expresan  la cruel realidad setentista.

Últimamente  lo ven un poco triste al bueno de Ovidio porque  se comenta que el dúo  estaría dando un concierto de despedida.

Apesadumbrado , siente la necesidad de concurrir, pero como no tiene un mango ,  está decidido a vender el anillo de casamiento paterno.

Esa  amada herencia la guarda en el arcón familiar junto a muchas fotos, algunos  discos  y las flechas azules 39 .

 Hablando  con el técnico, Alejo y Estela  no  quieren que Ovidio  se desprenda de la  preciada joya, Reúnen a todo el plantel y deciden hacer un baile  en el gimnasio. Lo  recaudado se lo regalaran  para que pueda ir a ver a su ídolo.

Conocidas  las fechas  en el mítico Luna Park y con la colaboración de las autoridades ,  se encargan de la organización  tratando de que Ovidio no se entere.

Una vez finalizado el exitoso evento Ovidio es convocado  al escenario. Alejo y Estela  le entregan los pasajes y algo de plata. Además  el técnico le da   la dirección de Daniel, un primo suyo  que vive en Palermo. Ya  le avisó  que  sacara una  entrada de  más,  y  si podía  conseguir  alguna habitación en una pensión  cerca de su casa mucho mejor.

Ovidio,  les agradece y entre lágrimas se llega hasta el grabador  para poner play en Instituciones. Jura en medio de los aplausos   que jamás se va a olvidar en la vida este momento. Tacha  en el almanaque  de 1975 los días que faltan, simula a un internado enumerando en la pared de la pieza  sus  confesiones de invierno, no ve la hora de que llegue el  viernes 5 de septiembre .

El fanático de Comodoro Rivadavia  disfruta en su primer visita  a  Buenos Aires, Daniel se ofrece a guiarlo en sus paseos. Llegan temprano,  se ubican tras las rejas, acompañan desafinando . Afónicos, se trepan y revolean sus remeras en  el final   histórico. Remontan    Corrientes en busca de Guerrin, se acomodan en el mostrador,  piden  moscato, mientras esperan   miran las entradas  y entonan bajito… aprendí a ser formal y cortés…. Chocan sus vasos y escuchan — ¡chica  de muzza con fáina! …. Probando el primer bocado se abrazan diciendo — ¡estamos hecho papá!... ya nos podemos morir tranquilos. 

N. del A.

 En negrita   menciono  los nombres de sus discos de estudio.

La imagen pertenece al sitio  noticiariosur.com.ar

O.A.B.

                  

 


 

    

   

  



sábado, 24 de abril de 2021

Milonguero De Domingos

 

Aldo Perales se levanta  a las seis .Prolijamente hace uso de la navaja propinándose una afeitada bien  varonil. Antes de calzarse las cómodas pantuflas repasa sus talones con piedra pómez porque  los nuevos zapatos de baile le causaron lastimaduras.

En la sección admisión del hospital Borda, Aldo Perales presta servicios  hace muchos años. Minutos antes de retirarse tiene la costumbre  de tomar un té de tilo y con cada sorbo mirando  por el ventanal el atardecer  reflexiona…” como puede ser que la gente  deja acá a sus seres queridos y se  olvida de ellos.”

 Cada mañana, cerca de  la diez, Aldo Perales haciendo   abandono de   la incomoda  silla , va en busca de los jardineros y les pide algunas fresias para colocar en el florero vacío que decora  su   oficina. Todos los días se ocupa de llenarlo. García, uno de los  serenos,  le chusmio que  por las noches algunas almas seductoras las hurtan  y se las obsequian a sus amores clandestinos.

Tiene miles de historias como estas  para matizar el diálogo con los  pasajeros del Mitre .De léxico ejemplar Jamás  va a decir un improperio. La anécdota   más reciente lo tuvo como testigo presencial. Recorría  los jardines boqueando un grisáceo humo, mientras tosía  observó cómo dos internos chocaron violentamente sus sillas de ruedas en una loca competencia. 

Al cabo de la jornada laboral  camina despacio  a tomar el tranvía  9 que lo lleva a la estación Constitución. Allí Aldo Perales,  dispone de un nuevo medio de transporte para  poder acortar  el traslado. El año pasado, un 9 de noviembre de 1934,  se había inaugurado el primer tramo  de la línea C  de subterráneos que  unía Plaza Constitución con  Diagonal Norte y hace unos días  habilitaron  el tramo final hasta Retiro. Recibió con beneplácito esta noticia, ya que  le es muy útil combinar el subte con el tren.       

Los viernes tiene la costumbre de ocupar el ultimó banco del andén y saborear la crocante tortilla que Estrella le mantiene  calentita a un costado de las brasas.                               

.

Así  Aldo Perales comienza la charla — ¿Usted  abandonaría a un familiar?

—Ni loca, si lo  tuviera  lo cuidaría, no le soltaría la mano. Pero… no tengo a nadie.

—Disculpe, no sabía que estaba sola…No lo tome a mal. ¿ Le gustaría ir a bailar el fin de semana?

—Cómo no,  me encantaría.

 Milonguero de domingos, bailarín para nada engreído, Aldo  Perales es   de los primeros en llegar, junto a su compañera Hilda  les  enseñan  a los principiantes unos pasos básicos. Se queda bailando hasta apagan las luces, aunque ella se retire, él sigue en la pista viendo como el sol traspasa el tinglado..

Es su  cable a tierra. Está muy contento cuando marca  con cortes y quebradas el compás de los tangos, no duda un instante en concurrir a “La Vitrola”  su milonga preferida en Carupá . Al no contar con una lapicera “inexistente por estos años”, en ciertas ocasiones recurre a la buena voluntad del  cantinero  para que le anote  la dirección de la   percanta que  gustosa le  aceptó una cita. Pero esta noche  “otro gallo cantaría”. 

Aldo Perales pasó a buscar a Estrella  por la plaza, al llegar a la milonga  le presentó a  Hilda su compañera, y junto a unos canyengues bailarines  gastaron las baldosas por horas.

 Avanzada la noche, Hilda decide irse, está cansada, siente que  es tiempo de acostarse. Se despiden cordialmente. Aldo  sigue firme bailando junto a su invitada,  de a ratos descansan y se toman unos copetines.

Ya con él sol por sobre las terrazas,  Aldo acompaña a Estrella hasta su casa,   susurrando al oído le dice:-¿ Le parece bien si nos cuidamos mutuamente?

Sonriente, ella  le responde  acariciándole la mejilla— Si Aldo Perales, nos mimaremos para siempre.    

 

 O.A.B