jueves, 29 de abril de 2021

Buen Gesto

 

Yendo a jugar con  alegría, Alejo se queda esperando en la esquina.

Prefiere caminar un poco y no sentarse en  el umbral,   teme que la nonna  conozca a su novia espiando tras las cortinas.

La nonna Amelia, alcanzo al despedirlo  a darle un chaleco. — tomá nene… mirá que a la noche  refresca.

Alejo es el  base titular  del equipo. Estela lo acompaña siempre,  se conmueve al verlo embocar  triples y  disputar  cada pelota como si fuera la última.

 Estela está en todos los detalles, con el transcurrir de los partidos ella  notaba  cada vez mas  rota a su zapatilla izquierda. Sabe que la plata en la casa de Alejo alcanza  para comer solamente, por eso el día de su  cumpleaños le regaló un par nuevo.

Entre  Cocas y panchos   repasan jugadas,   la charla es amenizada por  la música que llega a través de los casetes.

Ovidio  el buffetero  es  fanático de Charly, con  Sui Generis les taladra el cerebro. Cada tanto  lee delante de las mesitas algunas  letras  que expresan  la cruel realidad setentista.

Últimamente  lo ven un poco triste al bueno de Ovidio porque  se comenta que el dúo  estaría dando un concierto de despedida.

Apesadumbrado , siente la necesidad de concurrir, pero como no tiene un mango ,  está decidido a vender el anillo de casamiento paterno.

Esa  amada herencia la guarda en el arcón familiar junto a muchas fotos, algunos  discos  y las flechas azules 39 .

 Hablando  con el técnico, Alejo y Estela  no  quieren que Ovidio  se desprenda de la  preciada joya, Reúnen a todo el plantel y deciden hacer un baile  en el gimnasio. Lo  recaudado se lo regalaran  para que pueda ir a ver a su ídolo.

Conocidas  las fechas  en el mítico Luna Park y con la colaboración de las autoridades ,  se encargan de la organización  tratando de que Ovidio no se entere.

Una vez finalizado el exitoso evento Ovidio es convocado  al escenario. Alejo y Estela  le entregan los pasajes y algo de plata. Además  el técnico le da   la dirección de Daniel, un primo suyo  que vive en Palermo. Ya  le avisó  que  sacara una  entrada de  más,  y  si podía  conseguir  alguna habitación en una pensión  cerca de su casa mucho mejor.

Ovidio,  les agradece y entre lágrimas se llega hasta el grabador  para poner play en Instituciones. Jura en medio de los aplausos   que jamás se va a olvidar en la vida este momento. Tacha  en el almanaque  de 1975 los días que faltan, simula a un internado enumerando en la pared de la pieza  sus  confesiones de invierno, no ve la hora de que llegue el  viernes 5 de septiembre .

El fanático de Comodoro Rivadavia  disfruta en su primer visita  a  Buenos Aires, Daniel se ofrece a guiarlo en sus paseos. Llegan temprano,  se ubican tras las rejas, acompañan desafinando . Afónicos, se trepan y revolean sus remeras en  el final   histórico. Remontan    Corrientes en busca de Guerrin, se acomodan en el mostrador,  piden  moscato, mientras esperan   miran las entradas  y entonan bajito… aprendí a ser formal y cortés…. Chocan sus vasos y escuchan — ¡chica  de muzza con fáina! …. Probando el primer bocado se abrazan diciendo — ¡estamos hecho papá!... ya nos podemos morir tranquilos. 

N. del A.

 En negrita   menciono  los nombres de sus discos de estudio.

La imagen pertenece al sitio  noticiariosur.com.ar

O.A.B.

                  

 


 

    

   

  



sábado, 24 de abril de 2021

Milonguero De Domingos

 

Aldo Perales se levanta  a las seis .Prolijamente hace uso de la navaja propinándose una afeitada bien  varonil. Antes de calzarse las cómodas pantuflas repasa sus talones con piedra pómez porque  los nuevos zapatos de baile le causaron lastimaduras.

En la sección admisión del hospital Borda, Aldo Perales presta servicios  hace muchos años. Minutos antes de retirarse tiene la costumbre  de tomar un té de tilo y con cada sorbo mirando  por el ventanal el atardecer  reflexiona…” como puede ser que la gente  deja acá a sus seres queridos y se  olvida de ellos.”

 Cada mañana, cerca de  la diez, Aldo Perales haciendo   abandono de   la incomoda  silla , va en busca de los jardineros y les pide algunas fresias para colocar en el florero vacío que decora  su   oficina. Todos los días se ocupa de llenarlo. García, uno de los  serenos,  le chusmio que  por las noches algunas almas seductoras las hurtan  y se las obsequian a sus amores clandestinos.

Tiene miles de historias como estas  para matizar el diálogo con los  pasajeros del Mitre .De léxico ejemplar Jamás  va a decir un improperio. La anécdota   más reciente lo tuvo como testigo presencial. Recorría  los jardines boqueando un grisáceo humo, mientras tosía  observó cómo dos internos chocaron violentamente sus sillas de ruedas en una loca competencia. 

Al cabo de la jornada laboral  camina despacio  a tomar el tranvía  9 que lo lleva a la estación Constitución. Allí Aldo Perales,  dispone de un nuevo medio de transporte para  poder acortar  el traslado. El año pasado, un 9 de noviembre de 1934,  se había inaugurado el primer tramo  de la línea C  de subterráneos que  unía Plaza Constitución con  Diagonal Norte y hace unos días  habilitaron  el tramo final hasta Retiro. Recibió con beneplácito esta noticia, ya que  le es muy útil combinar el subte con el tren.       

Los viernes tiene la costumbre de ocupar el ultimó banco del andén y saborear la crocante tortilla que Estrella le mantiene  calentita a un costado de las brasas.                               

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Así  Aldo Perales comienza la charla — ¿Usted  abandonaría a un familiar?

—Ni loca, si lo  tuviera  lo cuidaría, no le soltaría la mano. Pero… no tengo a nadie.

—Disculpe, no sabía que estaba sola…No lo tome a mal. ¿ Le gustaría ir a bailar el fin de semana?

—Cómo no,  me encantaría.

 Milonguero de domingos, bailarín para nada engreído, Aldo  Perales es   de los primeros en llegar, junto a su compañera Hilda  les  enseñan  a los principiantes unos pasos básicos. Se queda bailando hasta apagan las luces, aunque ella se retire, él sigue en la pista viendo como el sol traspasa el tinglado..

Es su  cable a tierra. Está muy contento cuando marca  con cortes y quebradas el compás de los tangos, no duda un instante en concurrir a “La Vitrola”  su milonga preferida en Carupá . Al no contar con una lapicera “inexistente por estos años”, en ciertas ocasiones recurre a la buena voluntad del  cantinero  para que le anote  la dirección de la   percanta que  gustosa le  aceptó una cita. Pero esta noche  “otro gallo cantaría”. 

Aldo Perales pasó a buscar a Estrella  por la plaza, al llegar a la milonga  le presentó a  Hilda su compañera, y junto a unos canyengues bailarines  gastaron las baldosas por horas.

 Avanzada la noche, Hilda decide irse, está cansada, siente que  es tiempo de acostarse. Se despiden cordialmente. Aldo  sigue firme bailando junto a su invitada,  de a ratos descansan y se toman unos copetines.

Ya con él sol por sobre las terrazas,  Aldo acompaña a Estrella hasta su casa,   susurrando al oído le dice:-¿ Le parece bien si nos cuidamos mutuamente?

Sonriente, ella  le responde  acariciándole la mejilla— Si Aldo Perales, nos mimaremos para siempre.    

 

 O.A.B

         

        


 

 

 

 

 

 

               

 

 

 

viernes, 23 de abril de 2021

Corchito

 

En su primera vez no pudo cumplir con el recorrido luego de nadar 10hs. 55min. Antonio Albertondo abandonó la prueba.

 Había partido desde Tigre con destino al Puerto Nuevo. Se lo tomó con calma, sabía que entrenándose diariamente  los logros llegarían.

Nadador nato, profesor en su querido  Beccar, donde nació  el primero  de agosto de 1918. Nunca se interesó por correr  manejando algún  automóvil. Tampoco quiso subirse a una bicicleta y pedalear por horas. Antonio quería representar a su país con el cuerpo sobre el agua, braceando y pataleando acompasadamente, cuanto más tiempo mejor.   

Su esposa Irma no estaba sorprendida con la loca idea  que Antonio tenía en mente   . Quería nadar   ida y vuelta el Canal de la Mancha. Ella sabía que lo  va a  intentar, hasta lograrlo no iba a parar, aun teniendo que ir lejos  cumplía los desafíos. Así es que en muchas ocasiones se compraba  un pasaje de avión y…  al agua. 

Antonio Albertondo mantenía una conducta ejemplar cuidándose en las comidas, no fumaba ni  bebía  alcohol, en sus entrenamientos poco le importaba estar al reparo de la lluvia, cumplía su rutina contra viento y marea.

Irma,  recuerda cuando se le escapaba una  sonrisa burlona al verlo  meticuloso en sus movimientos previos a  zambullirse , Antonio se  untaba  el cuerpo con lanolina protegiendo su piel de las  frías  aguas.

Antonio me decía: — ¿De qué te reís? Acaso vos no dejas el piso encerado. Yo del mismo modo cuido  mi piel  consiguiendo  un mejor  deslizamiento.  

Su familia cuando podía   lo acompañaba  desde la costa, era alentado también  por un grupo de admiradores que sobre  un  bote secundados por su instructor  cantaban canciones, lo alimentaban y le hacían escuchar música para mantenerlo despierto mientras él sostenía el ritmo en las distintas proezas.

En el año 1957 logró lo que  Pedro Candioti otro sensacional nadador argentino no pudo, luego de  80 hs 40 minutos completó el trayecto entre Rosario y Puerto Nuevo de Buenos Aires. En varias Ocasiones Antonio invito a Pedro a recorrer juntos ese trayecto, pero por diferentes motivos no lo  pudieron concretar.   

El jueves 21 de septiembre de 1961  Beccar era un jolgorio, Antonio Albertondo   cruzó el Canal de la Mancha como  quería, de ida y vuelta, en 43Hs. 5min.

Fue  la cuarta incursión en ese lugar , lo había hecho en los años 1950,1951 y 1954  pero  aquel glorioso día  recorrio el canal en ambas direcciones, siendo el primer hombre en conseguirlo.

En la ciudad inglesa de Dover, desde donde Antonio empezó a edificar la hazaña se levantó un monolito en recuerdo del exitoso raid.

En 1962 Antonio, intentó romper el récord de permanencia en el agua, quien lo ostentaba hasta ese momento era  el  paraguayo Gilberto Ruiz con 105 horas.

Luego de nadar 80 horas frente a las playas de Sainz Tropez, Antonio detuvo su marcha. No quiso  hacer uso  de  los 5 minutos  de descanso por cada dos horas de competencia ."Por reglamento le es permitido al nadador sujetarse  de la embarcación perteneciente a su equipo de colaboradores."

Exhausto, pero feliz, recibió el abrazo de su familia, lo recaudado en el evento fue donado a  al centro juvenil de Don Bosco.

Durante los años siguientes Antonio Albertondo o “Corchito”,  así lo llamaba el periodismo,    siguió haciendo lo que más le gusta, nadar. En 1974 marcó el nuevo récord sudamericano de distancia, recorrió los 444km que separan a la ciudad de Goya en la provincia de Corrientes con la ciudad de   Diamante en Entre Ríos  empleando un tiempo de 77 hs.55m.

Oficialmente es su último desafió cronometrado, desarrollado como los anteriores con tesón, respeto, y por sobre todas las cosas sin trampas, nunca quiso sacar ventajas.     

Antonio Albertondo entre las sabanas de su  lecho, el 6 de julio de 1978  braceó hasta que su enorme corazón se lo permitió.  

Cuenta una leyenda urbana  que encontró sobre algún camalote en el Paraná a su ídolo   Candioti, fallecido en 1967 y Juntos se dejaron arrastrar por unas bellas ninfas hasta Rosario, trampeando ahora si, por primera  vez a los jueces.

O.A.B.         

 

N. del A.  El  natatorio olímpico del campo de deportes de San Isidro  lleva su nombre.

La imagen pertenece al sitio facebook.com 

 

              



 

Lluvia De Azahares

 

Deambulaba por la gran ciudad

ni siquiera sabia a donde ir

y esa lluvia de azahares

guió mi camino y logre seguir.


Me arrimó a  una milonga

sonaba el gotan  de primera

y esa lluvia celestina

señalo  a  una  compañera.


Bailábamos a pura  sonrisa

marcábamos  cortes y quebradas

y alegre la dichosa  lluvia 

se retorcía  a carcajadas.


A las doce nos pintó el ragú   

por unas pizzas completas

esa gomia y compinche lluvia 

recomendó la fetén " cuartetas".


Éramos  muchísimas parejas

acomodadas en largas mesas

vea que lluvia tan bondadosa

hasta nos dio  una gran  sorpresa.


Varios de los mozos presurosos

armaron la pista en el salón

esa papusa lluvia danzante

sobresalió en la gran ocasión.


Postre vigilante y un brindis

el sol encandilaba al salir

y esa lluvia de azahares

nos  mandó al  bulín para dormir. 

 O.A.B.

N. del A .

Bulín : habitación  pequeña.

Fetén: excelente . 

Gomía : amigo.

Papusa: mujer hermosa.

Ragú: hambre- apetito.

 


domingo, 18 de abril de 2021

El Árbol Dorado

 Es una plaza muy  bella

la del  sitio encantado

bajo su árbol dorado

cualquier persona destella.

Poder dejar una huella

no presenta dificultad

ni hace falta facultad

al cuidado de su copa

y si va viento en popa

acepta nuestra amistad. 

Fue testigo presencial

cuando rimar no podía

un otoño al mediodía

buscó su sombra esencial

no es que sea primordial

su imponente presencia

pero logró la cadencia

que le costaba encontrar

en  ese  seductor  lugar

del poema a Florencia.

 A la mujer pretendida

Irene quería hablarle

y prefirió redactarle

de manera comedida.

En el árbol, decidida

sobre la  rama dorada

se sintió emocionada

hilvanando una prosa

pensando en lo hermosa

que es su Florencia amada.

O.A.B.


 


 

 

 

 

 

 

 

 

 

sábado, 3 de abril de 2021

Sin Dudas Azurduy

 

 Es La mujer más conocida del parque. Ansiosa, muestra  regocijo atendiendo la entrada de  los botes, con  singular templanza recibe a las parejas que se prestan a recorrer remando  el  lago artificial  . Mientras  van subiendo les ofrece una rosa roja pidiendo a cambio una ayudita.

Juana, así la llaman. Ella no sabe  bien por qué, recuerda vagamente momentos de su infancia, le parece que una niña la bautizo con ese nombre.

Nunca se la ve triste. En su silla playera cayendo la tarde, descansa y saluda  a los visitantes que de apoco abandonan el lugar.

Sobre la  mesa donde esta demarcado un tablero de ajedrez, suele aprender con   algún jubilado los movimientos de las piezas. Al llagar la hora de comer  coloca el mantel  armado con sachets  de leche que le obsequió Abril, la nieta del señor Torres, el  dueño de la calesita.

La decora  con una botella de vino  simulando un  florero repleto de rosas , esas flores se las regalan semanalmente los  comerciantes del barrio. 

En los picados futboleros, casi siempre va al arco luciendo la  celeste y blanca ,  cuando los pibes  le preguntan de qué cuadro  es, ella contesta orgullosa “De Argentina”.

En sus recorridas  va hablando sola, gesticula al alejar a algún perro o espantando  palomas,  siempre saluda cordialmente a los vecinos. No demuestra celos cuando ve que  los transeúntes   se les arriman a un compañero vagabundo  ofreciéndole  algún abrigo o alimento.

Se la nota contenta cuando la acompañan  los niños y las niñas, ya no le temen. Al principio  sentían terror cuando ella  se   acercaba al sector de la calesita luciendo  un  vestido  intensamente negro  incluyendo un sombrero con  plumas. Contaba en algunas oportunidades con  el  permiso del señor Torres para tomar la sortija, entonces,  mediante amagues maradonianos,    les  dificultaba la obtención del ansiado premio y de a poco iba  ganándose su simpatía.

Un día Abril la encuentra hamacándose, le comparte sus  pochoclos y   dice:

— Creo saber por qué te llaman Juana. Es muy probable que se refieran a una reina.

— ¿Yo que tengo de reina?

--¡Esperá que te cuento! La reina en cuestión es española, Juana l de Castilla le decían “la Loca”, su madre fue Isabel la católica.

—Pobre mujer, ¿Quiénes  la trataban de loca?

—La propia familia…Ella fue encerrada durante 47 años tras la muerte de su  esposo Felipe “el hermoso” hasta que falleció el viernes santo de 1555.

— ¡Tenía un marido hermoso!...yo nunca tuve esposo…Estuvo tantos años encerrada ¿Con qué pretexto? Yo me hubiese muerto antes. Si nací para ser libre.

—Fue su padre, Fernando de Aragón, él decía que estaba loca y  así no podía gobernar, por  eso la encerró junto a su hija Catalina  en Tordesillas, Valladolid, pero en el año 1525  le quitaron a la niña y la dejaron sola.

— ¿Tuvo más  hijos esta señora?

—Sí, creo que cinco...pero parece que ninguno quiso liberarla…

—No lo puedo creer… llegar a ser reina y terminar así. ¿De dónde sacaste todo eso? Sufrió mucho esa pobre mujer… ¿vos decís que me pusieron Juana por ella?

— Dora mi vecina del 5 D, es profesora de historia y me prestó un libro . Ella  te conoce desde hace años , dice que está bien puesto tu nombre, para mí está equivocada.   

— ¡Epa! ¿No hay otra Juana?  ¡No me parezco a esta! Su familia la privó de su libertad ¡dejame de embromar nena!

— Yo conozco otra, se llama  Juana Azurduy.

— ¿Y esa quién es?

— Fue una patriota del alto Perú luchadora por nuestra independencia, pero  esa historia día te la cuento mañana , ya  es tarde, tengo que ir a estudiar.

— ¡Ah, ahora me gusta más! Desde hoy, no me llamo más Juana, soy Azurduy. Para que no queden dudas.

Esa fue la puntada inicial de innumerables encuentros en su mesita, sobre el mantel se lucen las rosas, a Azurduy le gusta chusmear sobre  las Juanas y Abril está dispuesta a complacerla.

O.A.B.